Aslan

No es casualidad que yo te ame,
cuando veo todo lo que has hecho,
no solo en Tu creación, sino en mi corazón
que sin saber porqué ya no es de piedra.

No es casualidad que yo te ame
porque de Tu voz emana vida
capaz de transformar un pobre corazón
en una vida llena de alegría.

Tu voz creó la luz que aún hoy podemos contemplar
Tu voz creó las nubes
bajo el cielo y sobre el mar.
Oh, habla otra vez, voz de Jehová.

Repite en mi el milagro,
y que te pueda escuchar,
desata el poderío,
de Tu voz una vez más,
rugido de león de la tribu de Judá.

Eres invencible en la batalla
eres como el sol de la mañana.
Tan fuerte y tan real, que no tienes igual,
y tiembla el enemigo a tu mirada.

Eres a la vez tan fiel y tierno
que una niña puede acariciarte,
que aparte de luchar,
también sabes jugar,
como un cachorro puro e inocente.

Te amo, porque cuando estás conmigo soy feliz,
y no es casualidad que quiera estar cerca de Ti.
Oh, habla otra vez,
y que te pueda oír.

Repite en mi el milagro,
y que te pueda escuchar,
desata el poderío
de tu voz una vez más,
rugido de león,
de la tribu de Judá.

Tu voz creó la luz que aún hoy podemos contemplar
Tu voz creó las nubes
bajo el cielo y sobre el mar.
Oh, habla otra vez, voz de Jehová.

Repite en mi el milagro,
y que te pueda escuchar,
desata el poderío,
de Tu voz una vez más,
rugido de león de la tribu de Judá.