Letras Cristianas » Medley

Medley

Cada vez más violencia
más maldad en la tierra
parece que el amor ha muerto
y la locura reina sobre la humanidad.
Jóvenes acabados, niños abandonados
a precio de placer
y decidiendo solo el interés.

¿Dónde queda la justicia y la venganza?
¿Dónde quedan el castigo y la razón?
¿Por qué callas tú Señor y nos olvidas?
¿Cómo puedes permitir tanto dolor?
¿Dime donde está aquel Dios,
el Dios de Elías?
que de vez en cuando se dejaba oir?
¿Cuánto tiempo tardará aún tu Espiritu en venir?

Necios como niños,
torpes cachorrillos,
como nos gusta jugar
y nos gusta preguntar
aquello que hace tiempo
sabemos ya

Dios aún sigue hablando
sigue aún contestando
y aquél que quiere oir
aún puede percibir
Su voz de amor

Cómo puedo derramar yo de mi Espiritu
si mis hijos no se vuelven hacia a mí,
ahora cíñete como un varón valiente,
Yo hablaré y tu me contestarás a mí
¿Dónde estan aquellos hombres como Elías
que dejaron todo por seguirme a mí,
que rompieron compromisos con el mundo

Antes les llamaban nazarenos, después cristianos
hoy no saben ya como llamar a cada grupo,
hay tantos
Antes al mirarles se decían: “¡Ved como se aman!”,
hoy al contemplarnos se repiten;
¡”Ved como se separan”!.
¿Quién sabrá quien de ellos tienen la verdad?

Como ha conseguido el enemigo robarnos el terreno,
hemos comenzado a hacer murallas
olvidando lo primero.
Que no hay cristianismo verdadero
detrás de una careta,
si no reflejamos a Jesús perdemos nuestra meta.
Que el que sirve a los demás es el mayor,
que el sermón del monte aún esta en vigor,
que aún existe el buen ejemplo y la humildad de corazón
y que no hay vida ni hay iglesia si no hay perdón.

Ojalá el maestro pueda decir como dijera hace años:
“No lloréis sólo duerme no está muerta”.
¿Qué te pasa iglesia amada, que no reaccionas,
sólo a veces te emocionas, y no acabas de cambiar?.

Jesús se levantó de la muerte,
¿Y acaso a ti no habrá quién te despierte?

Ojalá el maestro pueda decir como dijera hace años
“No lloréis sólo duerme no esta muerta”.
¿Qué te pasa iglesia amada, que no reaccionas,
sólo a veces te emocionas, y no acabas de cambiar?

Ojalá el maestro pueda decir como dijera hace años
“No lloréis sólo duerme no esta muerta”.

No sé como pero tengo esperanza,
no sé como pero sé que soy feliz.
He tratado tantas veces de encontrar una razón
que justifique el por qué de tanto amor.
No sé como pero sé que soy distinto
no sé como pero Él me transformó.
Y no fue mi propio esfuerzo
lo que me hizo ver la luz,
fue su sangre derramada en la cruz.

Otra vez ante ti, en humilde oración
ni siquiera me contestes, solo mírame Señor.
Ya no sé qué pensar, no sé como expresar
el temor y el asombro que hay en mí.
Todavía no lo sé, no me has dicho aún
qué fue lo que viste en mi para quererme.
Y es que no entiendo la razón
de tanto amor derrochado.
¿Quién soy yo para que tú me hayas amado?

No sé como pero hay gozo en mi alma
no sé como pero tú me has dado paz.
Y soy libre como el sol, como la luna, como el mar,
nada puede detener tu libertad.

Ya no intento comprender esta locura,
palpitando al son del sol y de la luna.
Sólo puedo darte gracias, repetírtelo otra vez,
toma el agradecimiento de mi ser.

Otra vez ante ti, en humilde oración
ni siquiera me conteste, solo mírame Señor.
Ya no sé qué pensar, no sé como expresar
el temor y el asombro que hay en mí.

Todavía no lo sé, no me has dicho aún
qué fue lo que viste en mí para quererme.
Y es que no entiendo la razón
de tanto amor derrochado.
¿Quién soy yo para que tu me hayas amado?