Salmo

Mi luz, mi deseo y mi canción
eres tú mi Rey y mi Señor.
Oye mi voz, porque mi alma clama a ti,
no hay ningún bien para mí fuera de ti.

A ti, yo levanto mi oración,
sólo de ti viene mi vindicación,
vivo por ti, tú eres mi respiración,
espero en ti, como el guarda espera al sol.

Y como están los ojos del esclavo,
fijos en las manos del que es su señor,
así mi alma te anhela, mi corazón te espera,
loco por tu amor.

Tu cruz será siempre mi canción,
tu amor mi mayor inspiración,
te veré, se que aprenderé a volar,
te esperaré, al final sabré cantar.

Y como están los ojos del esclavo,
fijos en las manos del que es su señor,
así mi alma te anhela, mi corazón te espera,
loco por tu amor.

//Y como están los ojos del esclavo,
fijos en las manos del que es su señor,
así mi alma te anhela, mi corazón te espera,
loco por tu amor//